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"La cirugía guiada es una técnica predecible y segura"

by Javier de Pison

 

El reconocido implantólogo Eugenio Velasco Ortega, Profesor, Investigador y Director del Máster de Implantología Oral en la Universidad de Sevilla (España), publicó recientemente un libro titulado "Implantología Oral Guiada Asistida por Ordenador" (Ed. Ripano). El libro ofrece la explicación más clara y práctica de esta técnica, que está revolucionando la especialidad.

 

El Dr. Velasco es precisamente uno de los conferencistas invitados al Congreso de Nueva York (GNYDM), que se celebra del 29 de noviembre al 4 de diciembre, donde ofrece una serie de charlas como parte de las Jornadas de Implantología en Español. 

 

¿Cuáles son las ventajas de la implantología asistida por computadora?

Actualmente, la implantología oral guiada asistida por computadora constituye una nueva visión multidisciplinaria del tratamiento implantológico, porque permite la valoración integral del paciente, lo cual incluye la evaluación sistémica y oral, la información diagnóstica proporcionada por las imágenes tomográficas, la planificación del tratamiento, la realización de la fase quirúrgica y prostodóncica —con o sin protocolo de carga inmediata— y las revisiones periódicas de la fase de mantenimiento. Las nuevas técnicas de implantología oral guiada asistida por computadora permiten establecer un plan de tratamiento de forma interactiva y virtual. Después de la realización de una tomografía computarizada de haz cónico y su integración en un programa informático, el clínico puede mediante la elaboración de una férula guiada realizar la fase quirúrgica y prostodóncica, incluso en una misma sesión operatoria.

 

¿Cuán importante es el diagnóstico?

Los aspectos sistémicos del paciente pueden modificar o contraindicar el protocolo clínico de cirugía guiada. La existencia de factores de riesgo generales, como el consumo de tabaco o enfermedades crónicas (diabetes, osteoporosis) pueden indicar la necesidad de realizar un protocolo implantológico convencional que evite un incremento en la prevalencia de complicaciones o fracasos. Los factores de riesgo orales, como enfermedades de la mucosa oral, periodontitis no controladas, lesiones óseas de tipo quístico, lesiones periapicales o quistes residuales, la presencia de dientes o restos radiculares, deben ser tratados previamente. En el diagnóstico es también muy importante la valoración oclusal del paciente. La dimensión vertical determina la distancia intermaxilar, y por tanto, la relación corona/implante, afectando así a la estética y determinando la anatomía y altura de las coronas. El volumen óseo residual maxilar y mandibular determina la cirugía e inclinación de los implantes. Estos requerimientos deben ser ajustados a cada caso clínico individual mediante un enfoque diagnóstico interdisciplinario por parte del implantólogo.

 

¿Qué ofrece al clínico la tomografía?

Las nuevas técnicas tridimensionales de imagen asistida por computadora han revolucionado la implantología oral, ya que permiten estudiar en un modelo maxilar o mandibular virtual las diversas alternativas en la localización de los implantes según las características morfológicas de los maxilares y establecer el protocolo quirúrgico más favorable de acuerdo al diagnóstico individualizado del paciente. Desde un punto de vista implantológico, la tomografía computarizada de haz cónico (TCHC) es una técnica básica para el clínico en la planificación diagnóstica de los pacientes con edentulismo parcial o total ya que, además de valorar la morfología anatómica, proporciona una buena medición de los rebordes alveolares residuales en sentido vertical y horizontal para la inserción de los implantes, así como de la proximidad de estructuras que deben ser evitadas (ej. nervio dentario inferior). En la última década, la TCHC se ha convertido en un método diagnóstico que ofrece la posibilidad de realizar imágenes tomográficas seccionales y reconstrucciones 3D con una dosis de radiación más baja que las tomografías axiales computarizadas utilizadas en medicina. Además, su menor costo económico ha hecho posible su expansión en la profesión dental, sobre todo entre los profesionales de implantología oral. La TCHC puede ser especialmente recomendable en la planificación quirúrgica implantológica de sectores posteriores mandibulares, donde puede existir un compromiso importante en relación con el conducto del dentario inferior y como método diagnóstico preoperatorio en la cirugía de elevación del seno maxilar.

 

¿Son muy difíciles de dominar los programas interactivos?

Los sistemas informáticos permiten una planificación virtual de la rehabilitación protésica previa a la cirugía, la selección del número y situación espacial de los implantes. El manejo de estos programas informáticos es relativamente sencillo, y sólo requiere por parte del profesional algunas sesiones de entrenamiento. Todos los programas específicos para esta técnica de implantología guiada asistida por computadora analizan las imágenes tomográficas computarizadas para que el profesional valore la anatomía de los maxilares y de los elementos más importantes que deben ser evitados, como el seno maxilar y el nervio dentario inferior.

 

¿Cuán fiel es la parte quirúrgica respecto a la planificación virtual?

La cirugía guiada constituye una técnica muy predecible y segura de inserción quirúrgica de los implantes, ya que proporciona al implantólogo un método preciso de fresado progresivo para conseguir un lecho óseo que favorece extraordinariamente su estabilidad primaria. La precisión del método radica en la valoración de la posible diferencia existente entre la anatomía del paciente, la imagen tridimensional previa y la posición quirúrgica conseguida de los implantes con respecto a su localización o la angulación. En general, se ha demostrado que la realización de los lechos óseos para la inserción de implantes por cirugía guiada asistida por computadora es significativamente más precisa que la inserción manual.

 

¿Existen beneficios en la parte protésica?

Desde un punto de vista prostodóncico, existe la posibilidad de realizar una prótesis inmediata después de la inserción quirúrgica de los implantes por cirugía guiada para rehabilitar mediante una restauración fija el espacio edéntulo. Una planificación protésica previa al tratamiento quirúrgico mediante tecnología 3D permite la elaboración de la prótesis según un diseño favorable que mediante la ferulización de los implantes minimize las fuerzas oclusales y proporcione unos resultados óptimos funcionales y estéticos para el paciente. Es evidente, que los aspectos oclusales y prostodóncicos de la implantología guiada asistida por computadora constituyen una labor de equipo y exigen que el implantólogo trabaje de forma multidisciplinaria con los demás profesionales que colaboren en la atención odontológica de cada paciente (ej. dentistas, higienistas, técnicos de laboratorio) y que tengan la experiencia suficiente para abordar los diferentes procedimientos y técnicas (ej. toma de impresiones previa, colocación de los aditamentos protésicos, realización de la prótesis, ajuste y evaluación oclusal de la prótesis) de forma secuenciada y en un tiempo reducido que proporcione al paciente una restauración completa con unas aceptables expectativas funcionales y estéticas. La elección del tipo de prótesis implantosoportada depende fundamentalmente de los resultados del examen oral y funcional del paciente.

 

¿Cómo se trata la oclusión?

La oclusión debe ser valorada cuidadosamente por el implantólogo en los protocolos de cirugía guiada y carga inmediata, sobre todo en el maxilar superior. El implantólogo debe saber que no existe un solo patrón de oclusión para las prótesis implantosoportadas, y que los diferentes estándares oclusales sugeridos para la prótesis sobre implantes han sido desarrollados sobre la base de la dentición natural. Los esquemas de oclusión ideal aceptados incluyen la oclusión balanceada, una oclusión mutuamente protegida y una oclusión de función de grupo. La oclusión balanceada tiene el contacto de todos los dientes en intercuspidación máxima y durante los movimientos mandibulares excéntricos. En implantología oral, este tipo de oclusión se ha recomendado ampliamente en sobredentaduras. Una oclusión mútuamente protegida se produce cuando los dientes posteriores protegen a los anteriores en posición céntrica. Este tipo de oclusión se recomienda en las rehabilitaciones orales implantosoportadas bimaxilares y cuando la arcada antagonista es dentición natural. También en el caso de prótesis parcial fija posterior sobre implantes. La oclusión de función de grupo se produce cuando todos los dientes del lado de trabajo contactan con los dientes antagonistas mientras que los dientes del lado de no trabajo no lo hacen. En implantología oral, la oclusión de función de grupo puede utilizarse en la prótesis parcial fija anterior implantosoportada.

 

¿Cuáles son las complicaciones más frecuentes?

La cirugía guiada implantológica constituye una técnica quirúrgica muy segura que no suele ocasionar al paciente molestias dolorosas y/o inflamatorias, ya que se realiza de forma controlada y en un porcentaje muy elevado sin colgajo, lo que ofrece un postoperatorio muy benigno. Sin embargo, algunos pacientes pueden presentar complicaciones relacionadas con el propio acto quirúrgico, como son molestias postoperatorias, la aparición de hematomas o tumefacción.

 

Las complicaciones implantológicas más importantes están relacionadas con el fracaso de los implantes. En general, los factores asociados con el fracaso de los implantes con esta técnica son bastantes similares a la cirugía implantológica convencional. En este sentido, los fracasos inmediatos están relacionados con la propia técnica quirúrgica, especialmente con el fresado y una deficiente estabilidad primaria. Los fracasos tardíos están relacionados con la pérdida de la oseointegración. Los factores de riesgo como el tabaco, la localización maxilar, la pérdida de hueso crestal, la periimplantitis, la sobrecarga oclusal y sobre todo, la falta de mantenimiento o revisiones periódicas, pueden explicar la génesis y frecuencia de estas pérdidas implantológicas.

 

Recursos

• Ripano

• Universidad de Sevilla

 

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